Roc de Sers
Sers, Charente
En el sitio prehistórico del Roc de Sers, se descubrió el friso esculpido más antiguo conocido hasta la fecha. Las excavaciones arqueológicas las más importantes fueron realizadas por el Dr. Léon Henri-Martin, de 1909 à 1929. El sitio permitió descubrir varios hábitats en abrigos naturales y miles de útiles en sílex, específicos del solutrense superior (puntas de cara plana, hojas de Laurel), así como plaquetas de calcáreo con grabados de animales. El mayor interés del sitio es el descubrimiento de una serie de bloques de caliza que pertenecieron a un friso esculpido parietal de aproximadamente diez metros de largo. Los bloques originales, están conservados en el Museo de Arqueología nacional.

La vida hace 15 000 años

El tiempo y el espacio Share page with AddThis

 

El Magdaleniense es la última gran cultura del Paleolítico superior. Se extiende entre 15 000 y 9 000 años antes J-C. Se caracteriza por una abundancia artística y simbólica sin precedente en la historia de la humanidad. En Europa, los Homo sapiens comparten un fondo cultural, técnico y simbólico común. Sin embargo, la arqueología permite apuntar la existencia algunas variaciones en el tiempo y en el espacio.
 

La cultura magdaleniense Share page with AddThis

Hace aproximativamente 17 000 años se da una evolución en las producciones técnicas (útiles y armas) en comparación con las culturas anteriores (Solutrense, Badeguliense…).
El equipamiento del cazador se compone esencialmente de puntas de azagaya y armadura de sílex . Las técnicas de producción (corte de sílex) demuestran profundos cambios en relación con el Solutrense (tratamiento térmico, presión…). La esfera simbólica conoce también un nuevo impulso. Los medios se diversifican, los temas y las formas cambian. Empero se observa que durante los seis milenios que abarca el Magdaleniense, las producciones cambian. Así es como el arpón aparece al final de este periodo, hace más o menos de 12 000 años. 
Durante el Magdaleniense medio, periodo al que pertenecen los cuatro abrigos esculpidos, el equipamiento técnico se compone de buril, raspador y perforador. El equipamiento de caza consta principalmente de puntas de azagaya de bisel simple con pequeñas armaduras de sílex. El campo simbólico se caracteriza por una fuerte tendencia al realismo en las representaciones animales, con un papel importante dado a la figuración del bisonte y la aparición de elementos originales (rodete perforado, contorno recortado, stomach beads…).
 
 

Territorios culturales Share page with AddThis

Ahora bien, si uno mira esta cultura desde una perspectiva europea más amplia, puede observar que emergen algunas variaciones regionales en los dominios técnicos y simbólicos. En el Magdaleniense medio del oeste francés, un conjunto cultural presente desde el Jura hasta la Gironde se distingue por un equipo original compuesto de “navettes” y largas azagayas con doble bisel. En el mismo periodo, en un espacio que va de Las Asturias hasta el sur de la cuenca parisina, otros grupos producen una punta de caza diferente, en asta de ciervo: la azagaya llamada “Lussac-Angles”.
 
Las especificadas regionales se afirman más en la esfera simbólica. Et arte mueble siempre ha jugado un rol principal en la caracterización y la estructura del Magdaleniense. Así, el conjunto del este de la Viena se ilustra por un arte figurativo naturalista sobre soporte lítico con una fuerte presencia de figuraciones humanas. Este territorio consta de dos elementos originales: incisivos de potros grabados con un triangulo o de un cuadrilátero relleno de grabados finos y las “stomach beads” de marfil. 
 
En cambio el grupo a “navettes” se define por representaciones muy esquematizadas donde las figuraciones sexuales, las caras humanas geométricas y los adornos en forma de cúpulas son mayoritarios.
 
El grupo pirenaico se distingue por sus rodetes perforados, sus contornos recortados de cabeza de animales y sus estatuas de caballo echas sobre piedra. En el seno de ese grupo, algunas producciones tienen una difusión más local: el tema de “cervatillo con pájaro” esculpido sobre un propulsor se limita a los Pirineos del Ariège; los adornos de voluta sobre varilla media redonda al oeste y centro de los Pirineos franceses. 
 
 
Rondelle découpée à la vache et au veau du Mas d’Azil Le « Faon aux oiseaux »

¿Qué medioambiente? Share page with AddThis

Hace 15 000 anos, el clima al sur-oeste de Europa era mucho más árido y más frío que hoy en día. El ambiente vegetal y animal era entonces muy diferente del que conocemos actualmente. Los paisajes, de tipo estepa o tundra, constaban de pocos árboles y manadas de ungulados salvajes pastaban sobre amplios territorios. Varios métodos, expuestos de manera escueta más adelante, permiten reconstituir el clima así como los recursos naturales disponibles en el ambiente natural de los grupos de cazadores-recolectores del fin del Paleolítico. 

El clima Share page with AddThis

Los sondeos, perforaciones y extracciones de muestras realizados en los fondos oceánicos y en el casquete polar de Groenlandia y del Antártico permiten restituir los cambios climáticos. Las variaciones isotópicas en la relación del oxígeno O16/O18 entregan informaciones con respecto de la temperatura local y del volumen global de hielo en los continentes. Los foraminíferos, los moluscos e insectos representan igualmente indicadores fiables. 
La última glaciación del Pleistoceno tuvo su apogeo hace 20 000 años (Pleniglaciario), época durante la cual vastas regiones estaban cubiertas por una espesa capa de hielo. El periodo Magdaleniense medio (de 13 000 a 15 000 años) coincide con el principio del Tardiglaciar, época de instabilidad climática que sigue la estabilidad del último máximo glaciar. El nivel del mar estaba ubicado a unos 120 metros por debajo de la actual línea de la orilla. Las variaciones vinculadas al acontecimiento Heinrich 1 son rápidas e importantes. Una de las consecuencias fue la liberación rápida de una importante cantidad de agua de deshielo, dulce y fría, lo que condujo a un enfriamiento de la superficie del agua y a que el ambiente natural se volviera más árido. Las condiciones climáticas que dominaban durante la época del Magdaleniense medio eran muy frías y secas. 
 

Flora Share page with AddThis

Las condiciones climáticas influyen sobre la repartición de la fauna, así como también sobre su establecimiento. El estudio arqueobótanico abarca varias especialidades (palinología, antracologia) que estudian las interacciones entre las sociedades humanas y la esfera vegetal a partir de los restos microscópicos y macroscópicos. A la diferencia de la palinología en caverna que conoce problemas de tafonomía importantes, la palinología marina beneficia de una sedimentación rápida y de una mejor conservación. El estudio del polen permite además cotejar los cambios de vegetación con indicadores del clima. Durante el Magdaleniense medio, la flora se compone de una estepa de tipo artemisia y poàcea así como de una escasa representación de árboles El pino constituye la especie de árbol mayoritaria pero su abundancia varía en función de los terrenos. El consumo de vegetales por parte de los grupos  humanos resulta difícil de determinar en contexto paleolítico. Finalmente, son los abundantes restos óseos que nos nos proporcionan la mayor parte de las informaciones con respecto de la explotación de los recursos naturales. 

Fauna Share page with AddThis

Esas condiciones climáticas así como la topografía conforman un terreno favorable a la expansión de grandes manadas de ungulados salvajes. En los yacimientos del sur-oeste de Francia, los herbívoros más frecuentemente identificados en los restos óseos son el reno, el caballo, el bisonte y el antílope saïga. Este último animal, que vive actualmente en el desierto de Gobi en Mongolia, se encuentra en Gironde. Está presente también en la fauna de los abrigos en el Roc-aux-Sorciers, la Chaire-à-Calvin y en Cap Blanc. El reno ocupa actualmente las zonas septentrionales del planeta (Groenlandia, Escandinavia, América del norte, etc.). Los ungulados que provienen de los yacimientos magdalenienses se habían adaptados a medioambientes abiertos de tipo tundra / taiga y estepa continental. Otras especies vinculadas a biotopos árticos y templados (mamut, buey almizclero, cabra montes, gamuza, ciervo, corzo, jabalí) se encuentran de manera esporádica. Los pájaros (lagópedos, chova piquígualda, etc.) atestiguan también de condiciones climáticas muy frías. El lobo, animal ubicuo, constituye el depredador mayoritario.

Recursos explotados Share page with AddThis

La arqueozoología, que analiza las modalidades de adquisición y del tratamiento de los cadáveres de animales, aporta informaciones sobre las interacciones hombre/animal. En el sur-oeste, el reno constituye un caza privilegiada. Los cadáveres son generalmente transportados enteros al campamiento, lo que indica una proximidad de los territorios de caza. La observación de las marcas de corte (cutmarks) permite de reconstituir las diferentes etapas de la cadena operatoria del abasto (fig.). Los huesos largos tienen impactos de facturación sistemáticos, lo que indica la extracción de la medula para el consumo. La explotación intensiva de los ungulados no se limita a su aspecto alimenticio. Los huesos pudieron servir como combustible y pueden tener estigmas de recuperación de materias primas (pieles, madera, huesos, dientes, tendón, etc.) en relación con actividades técnicas (trabajo de la piel, realización de utensilios domésticos y armas de caza, realización de colgantes y obras de arte, etc.). Los cazadores-recolectores magdalenienses estaban perfectamente adaptados a las condiciones climáticas y se aprovecharon de los recursos vegetales, animales y minerales presentes en el medioambiente natural.

¿Qué modo de vida? Share page with AddThis

Las poblaciones magdalenienses tienen un modo de vida bien diferente del de las sociedades desde el neolítico. Viven de caza, pesca, cosecha y recolectan todo lo que necesitan en el medio ambiente. Siendo nómadas, se establecen de manera temporaria en abrigos naturales, chozas o carpas. Sus vidas están ritmadas por encuentros e intercambios característicos de la existencia de unas sociedades organizadas en densas y amplias redes socioeconómicas.

Cazadores-recolectores Share page with AddThis

 

La economía de subsistencia de los magdalenienses está basada en la caza y cosecha. Los grandes herbívoros constituyen el elemento principal de la caza. Es así como, según el biotopo, encontramos obviamente al reno, pero también al ciervo, al caballo, al bisonte y al antílope saiga [lien ressources exploitées]. En terreno montañoso, observamos que la cabra fue cazada también. La caza de esos animales se hace por medio de azagaya, tiradas con propulsores. Perfectamente adaptadas a los espacios abiertos [lien flore], esta arma arrojadiza permite lanzar con mayor velocidad, potencia y precisión. Queda todavía hipotética la utilización del arco durante ese periodo. La captura es posible pero todavía no es garantizada formalmente. 
Hace 13 000 años, la pesca conoció un desarrollo sin precedente gracias a la invención de una arma particular, el arpón. Probablemente secado, salado o ahumado, el pescado podría haber constituido un excelente complemento alimenticio. La pesca es principalmente fluvial (salmón y trucha principalmente). Sin embargo en los sitios costeros, los recursos marinos (moluscos, crustáceos, peses) fueron abundantemente consumidos.
Es casi imposible demostrar la existencia de cosecha para esos periodos pues esos alimentos no dejan rastros. Podemos avanzar que esas poblaciones recurrían a la recolección de bulbos, tubérculos, raíces, frutos salvajes y hongos puesto que el régimen alimentario humano no puede limitarse al aporte proteínico y lipídico de la carne y del pescado.
 
 

Recolectores Share page with AddThis

Aparte de la comida, todos los materiales aprovechados por los paleolíticos provienen de la naturaleza, sea por la fabricación de objetos utilitarios y simbólicos (rocas, asta de cérvido, hueso, conchales, pieles), sea por la construcción de sus habitaciones (madera cuernos, pieles de animales). Durante el Magdaleniense el abastecimiento en materias primas se vincula a una movilidad importante en busca de materiales de calidad.
Con respecto de las rocas (sílex en particular), se sabe que los grupos constituyen stock de materias primas o soportes preformados a partir de los cuales tallan lamas y laminitas. En Francia, el sílex del Bergeracois en Perigord y el de Grand Pressigny en el Cher, son particularmente valorados. El sílex se encuentra en sitios distantes de varios cientos de kilómetros de su origen. 
Se observa el mismo tipo de proceder en relación al dominio simbólico, pues el uso de los materiales de los conchales en la confección de adorno conoce un desarrollo sin precedente en ese periodo. En efecto, sabemos que los magdalenienses utilizaron y buscaron conchas en los sitios litorales atlánticos y mediterráneos. Explotaron también yacimientos fosilíferos (Gironde, Touraine) que se ubican en el conjunto de la mitad oeste de Francia.
Esos abastecimientos lejanos han resultados de adquisición directa por desplazamiento o por intercambios. ¿A qué distancia se debe privilegiar una transmisión a un desplazamiento? ¿Cómo evaluar el número de intermediarios?
 
 

Semi-nómades Share page with AddThis

Las actividades de caza y de recolección obligan a una movilidad estacional vinculada a la migración de las manadas de grandes herbívoros y pescados. Es muy probable que este nomadismo también haya sido conectado también a los ciclos de floración de los recursos vegetales. 
Concerniente a las poblaciones de cazadores-recolectores, las fuentes etnográficas indican la alternancia de periodos de desagregación social en pequeños grupos humanos y de reagrupamiento vinculadas a actividades que requieren de gran número de personas. De una duración que puede haber oscilado entre algunas semanas y varios meses, esas agregaciones tenían funciones múltiples: económicas (grandes cazas, intercambio de materias primas y objetos), social (intercambios matrimoniales) y espiritual (producciones gráficas, rituales).
Los diferentes tipos de ocupación conocidos para el Magdaleniense parecen confirmar este esquema: ocupaciones breves de pocas personas especializadas en una actividad (parada de caza, sitios cerca de yacimientos de materias primas), asociadas con ocupaciones más largas, reagrupando un número mayor de individuos que se dedican a desarrollar actividades domésticas y cinegéticas (sitios residenciales) (Etiolles). Finalmente, observamos que algunos sitios revelan ocupaciones particularmente intensivas, con múltiples actividades relacionadas en particular a la esfera simbólica (confección de colgantes, arte mueble, arte parietal). (Mas d’Azil).
 

Hábitat Share page with AddThis

Aunque no se pueda hablar de sedentarismo, observamos que el Magdaleniense se caracteriza por una fijación mayor del hábitat durante el tiempo. Los desplazamientos alternan con diferentes ocupaciones de larga duración, que bien podrían haberse repetido año tras año. 
Varios tipos de instalaciones han sido registradas. Los Magdalenienses se han aprovechado de los abrigos naturales, ocupando refugios bajo rocas y entradas de cueva bien expuestas. Es posible que el abrigo haya sido cerrado con estructuras ligeras y pieles, utilizando probablemente también anillos perforados . En cambio, los hábitats en cueva son muy escasos. 
Por otra parte se observa que los Magdalenienses ocuparon también instalaciones al aire libre.
Los sitios de Pincevent y Etiolles ubicados en la cuenca Parisina constan de pequeñas estructuras de hábitat en forma circular (carpa o choza) que estaban cubiertas por pieles sujetadas al piso por bloques de piedra. En Gönnersdof (Alemania), se encontraron hoyos para la realización de una carpintería liviana, probablemente en madera.
Esos hábitats son organizados. El piso fue probablemente pavimentado o dotado de insolación. El espacio está dividido en zonas de actividades especializadas. En Pincevent y Etiolles, el centro del hábitat está ocupado por fogones a partir de los cuales se distribuyen varias actividades circunscritas espacialmente (talla del sílex, fabricación de objetos en materia ósea, reparación de armas). En la periferia se sitúa la zona de descanso, sin vestigios.
En el valle de la Gartempe, cerca del Roc-aux-Sorciers, el sitio del Taillis-des-Coteaux atesta una ocupación del Magdaleniense medio. Estos sitios atestiguan de las etapas de desplazamiento de los grupos de esa época.
 
Entrée de la grotte de Marsoulas (Midi-Pyrénées)

Organización social Share page with AddThis

Tenemos escaso conocimiento con respecto de la organización social de poblaciones magdalenienses. No disponemos de datos etnográficos, elemento sin embargo esencial para abordar la sociología de los grupos sin escritura. A parte de eso, los datos arqueológicos sobre las cuales nos apoyamos siguen siendo insuficientes y limitados por el carácter diferencial de los materiales. A pesar de ello, algunos elementos nos permiten de explicar varios aspectos de la vida social hace 15 000 años. 
En los sitios de hábitat de Pincevent y Etiolles ubicado en la cuenca parisina, el pequeño tamaño de las carpas podría indicar que la unidad social de base fuese la familia nuclear. Empero, el número de familias nucleares que componían el grupo y, sobre todo, el tipo de vínculo social que las unía (¿clanes, tribus?) aún son desconocidos. 
Algunas producciones manifiestan la existencia de artesanos o individuos especializados: realización de grandes lamas de sílex, algunos objetos de arte mueble y varios grafismos parietales. La calidad técnica y/o iconográfica de esas producciones no está al alcance de todos y supone la adquisición de habilidades complejas. 
Finalmente, la circulación de materiales (rocas, conchales), objetos y conceptos (técnicos, artísticos) en un territorio de varios centenares de kilómetros manifiesta la existencia de múltiples contactos entre grupos humanos. Las formas de esos intercambios remiten a realidades socio-económicas de distintas índoles: comercio, dones, exogamia, etc.
 

Vestirse Share page with AddThis

No tenemos datos exactos con respecto de la vestimenta de los paleolíticos ya que las materias orgánicas no se han conservado para esos periodos (pieles, pieles salvajes, pluma, etc.). Las representaciones en las paredes u objetos no nos entregan mucho más informaciones, dado que los seres humanos están figurados desnudos. Un solo personaje grabado en la cueva del Gabillou parece estar abrigado por un espeso manto con capucha. A ello, se puede agregar la existencia de una huella absolutamente excepcional de una pisada calzada en una materia ligera la que fue hallada en la cueva de Fontanet. Los materiales encontrados en las capas arqueológicas nos proporcionan informaciones indirectas. Las agujas ya son utilizadas en aquella época. Son de pequeño tamaño (25-80mn) y hechas a partir de materias óseas. Otros objetos con puntas y de tamaño mayor – punzones y lezna – podrían haber sido utilizados para perforar y ensamblar objetos más gruesos. Estos utensilios demuestran que los Magdalenienses llevaban ropa cosida, probablemente con tendones o fibras vegetales.
 
Hace falta imaginarse los hombres y mujeres enteramente vestidos, calzados y también aparentemente peinados para vivir en condiciones climáticas difíciles (fig. 4) [lien climat].Además no hay que olvidar que esas personas se adornaban. Los pequeños elementos de forma y naturaleza diferentes que se multiplican durante la época magdaleniense, podrían haber cumplido la función de collar, cinta y pulsera o haber sido cosidos directamente encima de la ropa. Finalmente, y a pesar de que este hecho no haya sido comprobado, se puede suponer que los cuerpos de los seres humanos de esa época hayan sido tatuados o pintados.
 

El equipamiento Share page with AddThis

Al igual que las otras culturas del Paleolítico superior, los Magdalenienses disponían de un equipamiento técnico variado y adaptado a las múltiples actividades cuotidianas tales como la caza y la pesca. Los vestigios que se conservaron son de origen mineral y óseo (asta de cérvido, hueso, marfil). Eran usados en la confección de las extremidades activas de los instrumentos. Finalmente, los mangos y otros elementos de madera y fibras vegetales (hoy desparecidos) no tienen que ser olvidados.

Útiles Share page with AddThis

Los objetos utilizados para las actividades domésticas son principalmente de origen lítico. Se trata de láminas brutas o retocadas sobre un borde para cortar o rebanar, de buriles para ranurar y aserrar, y finalemente de punzones para perforar.
 
Este fondo lítico común está completado por varios otros instrumentos en materia ósea. Los bastones perforados son generalmente interpretados como enderezamientos de azagayas , como se puede observar entre los Esquimos. Se observa que la azagaya ha sido introducida en la parte horadada del bastón. Se ha aplicado aplica una flexión a todo lo largo de la azagaya, tirando sobre el mango, con el fin de corregir su curvatura natural. Otras hipótesis han sido propuestas como la de participar en sistemas de enganche. Agujas de coser y punzones en hueso sirven para la costura [lien habillement]. Existen también espátulas y alisadores hechos de huesos largos y planos (costilla) que sirvieron al trabajo de materiales blandos.
 
Por fin, muelas y ruedecillas, a veces simples rodillos, fueron utilizados como útiles de molienda, especialmente por la realización de polvo de ocre que posee propiedades sanadoras y que se utilizó también para diferentes actividades técnicas, artísticas y simbólicas. Además de piel, bol y otros recipientes de madera y de mimbre, es probable que las cesterías  completaran también el equipamiento doméstico.
 
Outils domestiques paléolithiques Nécessaire à couture paléolithique

Armas Share page with AddThis

Las armas hechas por los Magdalenienses son principalmente dedicadas à la caza. Armaduras en sílex y puntas de azagaya se encuentran con abundancia. Las astas de madera de esos proyectiles no se conservaron. Hechas en asta de cérvido o de marfil, las puntas adoptan morfologías diversas según las épocas y regiones (sección redonda, ovala, semi-redonda, cuadrangular, etc.). Las bases pueden ser llenas, con bisel simple, bisel doble o en forma de horca, sugiriendo modos de enmangado múltiples. Las esquirlillas de sílex o las pequeñas armaduras líticas (laminitas de dorso retocadas) estaban a veces colocadas en las ranuras y pegadas con resina.
 
El propulsor, de los que solo se ha conservado los corchetes en asta de ciervo o en marfil, son en su gran mayoría ricamente decorados [lien art mobilier], permitía un lanzamiento más preciso y potente de las azagayas. Esta arma se revela, efectivamente, especialmente adecuada por la caza de gran fauna en los paisajes abiertos como los de la época magdaleniense [lien faune]. Sin embargo ningún artefacto atestigua de manera formal la existencia del arco y flecha para estos periodos.

Al fin del Magdaleniense, otra arma de lanzamiento aparece: el arpón. Se caracteriza por su punta amovible en asta de ciervo. Se distingue por sus hileras de dientes laterales cuya cantidad, forma y distribución sobre uno o dos bordes puede variar. Su base se caracteriza por protuberancias laterales destinadas a mantener la línea atada a la vara. Este equipamiento está completado por fisgas, pequeños objetos hendidos, utilizados probablemente en la caza de pájaros.
 

Propulseur expérimental Propulseur au faon et à l'oiseau de Bédeilhac

Técnicas Share page with AddThis

Para crear las armas y los útiles, los Magdalenienses utilizan técnicas a la vez especializadas y estandarizadas. En la industria lítica, los útiles domésticos se realizan sobre láminas, mientras que las armaduras de azagaya utilizan laminillas. Laminas y laminillas son muy normalizadas. Su obtención requiere de una larga y meticulosa preparación del bloque de materia prima que luego es golpeado con un percutor (ruedecilla, madera, asta de ciervo) lo que permite  obtener laminas para los bloques más grandes, y laminitas para los más pequeños. Laminas y laminillas son utilizadas tanto en su forma bruta o como retocada para crear un afilado, una punta o para crear una base para la fijación. Los métodos de lascado asentados durante el Magdaleniense manifiestan un conocimiento acabado de las cualidades físicas de las rocas así como también un aprendizaje de los gestos que es necesario efectuar. Evidencian la existencia de un amplio saber-hacer técnico ya que son verdaderos artesanos especializados los que tenían el dominio técnico de algunas grandes laminas.
 
Los objetos en asta de ciervo están realizados a partir de varillas obtenidas por doble ranurado, y rascadas para finalizar sus formas definitivas.
La diversidad de las bases de las puntas de azagaya tienden a mostrar que varios son los sistemas de enmangados de las puntas de proyectil y otros útiles [lien vers armes]. Descubrimientos excepcionales en Lascaux y Pincevent demuestran la utilización de cola a base de resina y de ocre.
 
 

Materiales Share page with AddThis

Idóneo para la talla, el sílex fue muy explotado por los Paleolíticos. Sin embargo, otras rocas tales como la calecedonia, el cuarzo, la cuarcita, el jaspe y la obsidiana, fueron utilizadas también en función de la disponibilidad de los recursos minerales locales. Los Magdalenienses se preocupan por la búsqueda de rocas de cualidad, esenciales para la producción estandarizada . Los yacimientos de materias primas pueden estar ubicados a varios centenares de kilómetros: el sílex del Bergeracois es ampliamente difundido en toda la cuenca aquitana, en los pirineos y hasta el Poitou. El mineral se transporta bajo la forma de pequeños bloques de materia prima, pero también de lamias, laminitas u objetos terminados, directamente tallados en el sitio mismo del yacimiento. No hay que descartar la posibilidad de que hubieran existido intercambios entre grupos para las distancias más grandes, puesto que tales prácticas están atestiguadas para el arte mueble y a los adornos-colgantes.
 
Abundantemente utilizado en el equipamiento , el asta de ciervo se tomaba directamente del esqueleto del animal (asta de matanza) o se recogía cuando caía naturalmente al otoño (asta de caída). Puede ser que hayan existido problemas de abastecimiento puesto que ese material no era disponible en todo momento. Se puede pensar que había reserva: en La Vache, por ejemplo, varias astas de caída fueron explotadas a pesar de que su recolección sólo se hiciera durante un periodo muy corto del año. 
 
 
Parures en coquillages Bois de chute de cervidé Le « Faon aux oiseaux »

Manifestaciones simbólicas Share page with AddThis

Aunque los testimonios gráficos se encuentran a lo largo de todo el Paleolítico superior, y quizás incluso desde el Paleolítico medio con el hombre de Neandertal, el Magdaleniense es percibido como un periodo de auge artístico vinculado al aumento de la población  en esa época. Esas manifestaciones se perciben en diferentes soportes (paredes de cuevas y abrigos, rocas, bloques, industria ósea, ruedecilla, plaquetas de piedra, colgante…) vinculados tanto a la vida cuotidiana como a las actividades de tipo simbólico, esas dos esferas se mezclan a veces.

Paredes decoradas Share page with AddThis

 

El término de arte parietal designa tradicionalmente al conjunto de las manifestaciones gráficas presentes sobre las paredes de las cuevas, de los abrigos bajo roca y de los bloques. El arte en medio subterráneo es singular y resulta ser una especificidad de la Europa paleolítica. A la fecha, se ha registrado la existencia de unas 300 cuevas o abrigos decorados, sobre todo en Francia, España e Italia . Esta concentración es excepcional en la historia de las manifestaciones gráficas del hombre, sobre todo durante el Magdaleniense, periodo durante el cual el número de cuevas decoradas aumenta considerablemente.
 
El significado de las obras, difícil de entender, tiene probablemente un vínculo con la función del sitio  que contribuyen a adornar (ocupaciones, santuarios). Para realizar esas obras, los Paleolíticos utilizaron o combinaron varias técnicas: grabados (finos o profundos) pintura y escultura. El soporte ocupa un lugar primordial dado que su forma natural ha sido a menudo explotada en la composición de las obras.
 
Durante la Prehistoria, escasos son los hábitats asociados con el arte parietal. Los abrigos naturales constituyen un lugar privilegiado para esta asociación: ofreciendo a la vez protección y exposición a la luz del día. En cambio, y a diferencia de lo que se piensa comúnmente, el hábitat en cueva profunda es muy excepcional. La asociación de niveles de ocupación y de paredes decoradas hace de los abrigos bajo rocas unos lugares particularmente importantes para aprehender el contexto cronológico y cultural del arte parietal paleolítico europeo. 
 
 
Petit cheval du Roc de Sers La

Arte mueble y adornos. Share page with AddThis

El arte mueble se define como un arte cuyo soporte es portátil, reuniendo tanto esculturas y modelajes en arcilla como armas y útiles en materias animales duras (arpones, puntas de azagaya, propulsor, espátulas, alisador, varillas semicilíndricas, bastones perforados), plaquetas en piedra, guijarros y osamenta. Estos soportes son generalmente grabados (raramente pintados) con figuras de formas geométricas y/o figurativas (animales, humanos). La abundancia y la diversidad del arte mueble magdaleniense (soportes, técnicas, temas, convenciones graficas) juegan un rol crucial en la caracterización de esta cultura.
 
Los Magdalenienses demostraron una creatividad sin precedentes en la realización de elementes de adorno, recurriendo a nuevos materiales e inventando nuevas formas. A un fondo paleolítico común compuesto de dientes animales y conchas, se añaden perlas y colgantes de diferentes tipos.
 
Si la etnología entrega indicios con respecto de la función de los adornos (reivindicación de la pertenencia de un individuo a un grupo, manifestación de su rango social y/o de su identidad), su sentido durante el Paleolítico nos es desconocido. Los elementos de colgantes descubiertos en contextos funerarios parecen indicar que tanto los hombres como las mujeres y los niños los llevaban sin diferencia de sexo ni de edad.
 
El arte mueble y los colgantes atestiguan de la existencia de diferentes grupos culturales regionales. Es así como los contornos recortados y los rodetes perforados caracterizan al Magdaleniense medio pirenaico, mientras que los incisivos de potro grabados constituyen un marcador regional de los grupos del Poitou y de la Charente.
 
 
Bâton percé avec chevaux de La Madeleine Statuette de bison du Mas d’Azil Lame gravée d’une frise de lions de La Vache Rondelles découpées d’Arudy

Las técnicas Share page with AddThis

Los Magdalenienses demuestran una gran maestría técnica que se traduce por el uso  combinado del grabado, de la escultura, de la pintura y del dibujo.
 
El grabado es la técnica más frecuente, quizás porque se conserva más fácilmente. Su modo de expresión es la más diversa (piquetaje, ranurado, estriado, raspado).
 
Para el dibujo (pigmento puro como el carbón vegetal) y la pintura (preparación con pigmento, aglutinante, carga) se utilizan tres colores de base: el rojo obtenido a base de ocre o hematites, el amarillo a base de goethita y el negro que proviene del manganeso o del carbón vegetal. El celeste y el verde no existen. La monocromía es la norma. Los modos de aplicación son diversos: con el dedo, con carboncillo, pincel, con un sello o con escupir la pintura.
 
La escultura es frecuente en el arte mueble pero escasa en el arte parietal. Se puede distinguir dos tipos de esculturas: bulto-redondo (volumen esculpido sobre todas las caras) y el relieve (volumen que queda pegado al soporte). La escultura parietal se encuentra únicamente en relieve, la estatuaria está ausente. El modelaje (arcilla) es excepcional. 
 
La integración del volumen del soporte en la realización de los grafismos es una de las grandes particularidades del arte paleolítico europeo. Se dice que el soporte es “participante” cuando sirve de elemento de encuadro a las composiciones o cuando sus cualidades visuales (color) o formales (relieves, volúmenes) participan de la elaboración de los motivos.
 
 
Le « petit Cheval » de Lourdes Tête humaine Le « Sorcier » ou le « Jocond » du Roc-aux-Sorciers Silhouettes humaines d'Isturitz

Temas y formas Share page with AddThis

Los temas del arte magdaleniense asocian motivos figurativos y abstractos. El arte figurativo remite fundamentalmente al dominio animal: el bisonte y el caballo son los temas más presentes, mientras que la cabra, los cérvidos, el mamut, el auroch y los felinos ocupan un lugar secundario.
 
Otros temas animales, menos notorios, son igualmente presentes en algunos sitios: oso, buey almizclero, antílope saiga, pájaros, pescados… La fauna figurada no parece tener relación alguna con la fauna cazada. Así es como el reno, muy explotado durante el Magdaleniense, es menos representado que otros animales a pesar de que esos últimos sean menos consumidos. Dentro de ese campo de figuraciones de los animales, el ser humano es poco presente .
 
El arte magdaleniense se singulariza por su realismo en la representación de los animales. Los cuerpos están completos y respetan las proporciones. Tienen varios detalles anatómicos que figuran los principales órganos: protuberancias musculares y óseas, el pelaje. Al contrario, los humanos son más bien esquematizados o incluso a veces deformados. Algunas figuras son a la vez hombre y animal. Finalmente, el arte está compuesto por varias formas geométricas simples o complejas. Las técnicas utilizadas y la frecuencia de los temas pueden variar sensiblemente en función de las regiones y la naturaleza del sitio. 
 
 
Bloc gravé d’un cheval de Limeuil Propulseur aux trois chevaux du Mas d’Azil Bâton percé aux bisons de Laugerie-Basse Propulseur au renard d’Arudy Ellipse au serpent de Lortet

Las sepulturas Magdalenienses Share page with AddThis

Las sepulturas magdalenienses son escasas. La mayoría de restos humanos atribuidos al Magdaleniense están fragmentados y descubiertos fuera de su contexto sepulcral. Actualmente se han descrito cinco sepulturas: Cap Blanc, Laugerie-Basse, Chancelade en Dordoña, Lafaye en el Tarn y Garonne y Saint-Germain-la-Riviere en Gironde. Todas pertenecen al Magdaleniense medio, hace 18000 a 19000 años.
 
De las cinco sepulturas, cuatro corresponden a mujeres y una, la de Laugerie-Basse, contiene los restos de un varón. En el abrigo Lafaye, la mujer adulta estaba acompañada por un niño de aproximadamente 3 años de edad. 
 
En este sitio, se desconoce la posición de los cuerpos. En los otros casos, los difuntos fueron inhumados en flexión sobre el lado izquierdo. En Laugerie-Basse, el hombre estaba decorado de cyprea perforadas. En Saint-Germain-la-Rivière, las prendas de la mujer estaban decoradas por conchas variadas y dientes de cérvidos grabados. Los dos cuerpos habían sido  abundantemente pintados de color ocre. Los otros individuos no estaban ni pintados con color ocre ni decorados. Cabe precisar que los métodos de excavación utilizados no nos permiten pronunciarnos con respecto de la existencia de un mobiliario funerario, incluso en el caso de Saint-Germain-la-Rivière.
En Sordes, las excavaciones llevadas a cabo por Louis Lartet y Gatien Chaplain-Duparc en 1874, han proporcionado vestigios humanos, sugiriendo la presencia de dos sepulturas individuales fuertemente modificadas de adultos. Esas dos sepulturas pertenecerían a una fase reciente del Magdaleniense. 
 
Las dataciones directas por radiocarbono del esqueleto del niño de la Madeleine en Dordoña y de los adultos de Obercassel en Alemania, indican que esas sepulturas, anteriormente atribuidas al Magdaleniense medio, pertenecen en realidad a una fase muy tardía del Magdaleniense, en realidad al aziliense o Laboriense (La Madeleine) y a una fase muy tardía del Magdaleniense (Obercassel). Cabe destacar que tres individuos estaban acostados bocarriba. El niño estaba decorado por centenares de dentales y se había añadido ocre. 
 
El reducido número de sepulturas magdalenienses descubiertas sugiere que en esa cultura, la inhumación no se practicaba con frecuencia; otras prácticas poco propicias a la conservación de vestigios debían existir. No obstante nos es imposible determinar cuáles fueron las razones para inhumar a algunos individuos y otros no.