Introducción

El abrigo de Cap Blanc (Marquay, Dordogne), se abre en el valle de la Grande Beune, afluente de la Vézère, que reúne numerosos yacimientos paleolíticos entre los cuales varios son decorados: abrigo Laussel, la cueva de la Grèze y también la cueva de Comarque que se encuentra en frente de Cap Blanc. Este friso fue el primer conjunto esculpido paleolítico que fue descubierto. La presencia de una escultura, testimonio escaso del paleolítico, hace de este abrigo un contexto simbólico excepcional.

Historia de las investigaciones

Trabajando por cuenta de Gaston Lalanne, Raymond Peyrille descubre el yacimiento en 1909. En tres meses, vacía la casi totalidad del abrigo, liberando así el friso. La sepultura fue descubierta en 1911, al momento de la construcción de un edificio. Durante los años 1960, Alain Roussot excava la extremidad oeste del yacimiento y realiza el primer estudio de las obras. Los desmontes de las excavaciones Lalanne son reanudadas por Jean-Christophe Castel y Jean-Pierre Chadelle en 1992. El friso y el material arqueológico fueron recientemente examinados.

Topografía

Trabajando por cuenta de Gaston Lalanne, Raymond Peyrille descubre el yacimiento en 1909. En tres meses, vacía la casi totalidad del abrigo, liberando así el friso. La sepultura fue descubierta en 1911, al momento de la construcción de un edificio. Durante los años 1960, Alain Roussot excava la extremidad oeste del yacimiento y realiza el primer estudio de las obras. Los desmontes de las excavaciones Lalanne son reanudadas por Jean-Christophe Castel y Jean-Pierre Chadelle en 1992. El friso y el material arqueológico fueron recientemente examinados.

Crono-estratigrafía

La ocupación del yacimiento no ha sido claramente determinada. El resultado de las excavaciones de Lalanne sigue siendo incierto: la estratigrafía es problemática y parte del mobiliario ha desaparecido. Tres capas arqueológicas fueron identificadas. Sin embargo, el estudio del material, sostenido en parte por las dataciones, revela una frecuentación del abrigo que se extiende sobre una duración correspondiente a cinco culturas diferentes, desde el Solutrense hasta el Aziliense, con una ocupación importante al Magdaleniense medio (entre – 13 000 y – 11 500).

Contexto arqueológico

La caracterización de las diferentes ocupaciones es compleja debido a la ausencia de parte del material. El grosor de la capa arqueológica da muestra de una fuerte ocupación del abrigo, así como también la abundancia y la diversidad del mobiliario descubierto que reúne artefactos técnicos, simbólicos y restos de fauna. La presencia de una sepultura de una joven mujer, atribuida al Magdaleniense medio, da a este lugar una función simbólica primordial.

Dispositivo parietal

Catorce animales en bajo relieve constituyen el friso esculpido ubicado en el fondo del abrigo. Alteradas al momento de haber sido despaladas, la esculturas asombran por su monumentalidad (la más grande de ellas mide 2,20 metros) y la importancia del relieve (con un promedio >20 cm). La reciente reanudación de los estudios ha permitido aclarar tres fases de decoración sucesivas con un primer conjunto de bajo relieves de perfil izquierdo de gran tamaño, remplazado por dos caballos y bóvidos monumentales de perfil derecho a los cuales se añaden unos pequeños bisontes en bajo relieve.